Noemí Voulet, presidenta de la entidad, advirtió que los ingresos actuales son insuficientes para cubrir los compromisos fijos de la organización, un problema que vinculó directamente con el contexto general que atraviesa el sector a nivel nacional. "En todo el país la discapacidad es como que ha pasado a un segundo o un tercer plano", sostuvo Voulet al graficar el impacto de las restricciones y recortes presupuestarios en las estructuras de contención comunitaria.
Gestiones ante el poder político local
La problemática ingresó formalmente al ámbito legislativo local tras una presentación incorporada al Orden del Día del Concejo Municipal, mediante la cual se solicitó una audiencia formal con los ediles. El propósito es visibilizar la realidad de la asociación y debatir posibles vías de asistencia, la obtención de espacios para actividades de recaudación y la reducción de cargas impositivas o tarifarias.
Del mismo modo, la conducción de ADALPE remitió una nota formal al intendente municipal con el objetivo de coordinar un encuentro con el Ejecutivo. "Presentamos nota al Concejo y presentamos nota directamente también a nuestro intendente para ver si podemos conversar", indicó la titular de la entidad a la espera de respuestas concretas que permitan amortiguar el impacto financiero.
Costos operativos y la labor comunitaria
Fundada el 25 de agosto de 1995 como una asociación civil sin fines de lucro, ADALPE sostiene un centro de día y un taller de trabajo protegido enfocado en la integración y el acompañamiento laboral de personas con discapacidad. Durante las entrevistas institucionales, Voulet reflexionó sobre la transversalidad de esta temática: "La discapacidad puede ser posnacimiento, puede ser después de un accidente automovilístico, después de un accidente cerebrovascular".
Actualmente, la institución cuenta con el respaldo de entre 250 y 300 socios y aportes voluntarios de la comunidad. Como parte de sus estrategias de autofinanciamiento, funciona el taller de panificados Sabromas, cuyos réditos comerciales se destinan al mantenimiento general. Sin embargo, los gastos fijos superan ampliamente los márgenes de recaudación.
"No nos alcanza para poder subsistir" remarcó Voulet, al detallar el volumen de obligaciones que debe afrontar la organización: pago de haberes al personal, servicios básicos, mantenimiento edilicio y el funcionamiento operativo de la camioneta utilitaria (Trafic) utilizada para el traslado cotidiano de los concurrentes. Ante este panorama, desde la institución reiteraron la necesidad de asistencia estatal: "No es que estamos pidiendo que no nos cobren nada, pero por lo menos que nos subsidien el agua, que nos den una ayuda de algún lado".
Fuente: Santotomealdía