El Concejo Municipal de Sauce Viejo puso un límite considerablemente más bajo a las contrataciones directas del Ejecutivo y rechazó la posibilidad de llevar ese tope hasta los $45 millones, como había propuesto el intendente Mario Papaleo.
La ordenanza aprobada la semana pasada establece que las compras podrán realizarse de manera directa hasta los $6 millones. A partir de allí deberán aplicarse mecanismos de contratación con mayores requisitos, mientras que las operaciones superiores a $22 millones deberán resolverse mediante licitación pública.
La decisión modifica de manera sustancial el esquema que había planteado el Ejecutivo y abre, además, una discusión sobre los controles, la transparencia y el nivel de autonomía que debe tener el gobierno municipal para realizar contrataciones.
El esquema que había propuesto el Ejecutivo
El proyecto enviado por Papaleo planteaba actualizar los montos establecidos para las contrataciones municipales, argumentando que los valores vigentes habían quedado desactualizados frente al incremento de precios.
La propuesta establecía:
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hasta $45 millones: contratación directa;
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más de $45 millones y hasta $55 millones: concurso privado;
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más de $55 millones: licitación pública.
Además, para determinadas compras directas superiores a los $30 millones, el Ejecutivo proponía solicitar al menos dos presupuestos.
El argumento central era contar con mayor margen de maniobra para garantizar el funcionamiento cotidiano de las distintas áreas municipales y adecuar los montos a la realidad económica.
Pero el Concejo consideró que la actualización debía realizarse bajo otros parámetros.
El límite quedó en $6 millones
El esquema finalmente aprobado es mucho más restrictivo.
La contratación directa quedó autorizada hasta los $6 millones.
Cuando una operación supere los $4 millones, deberán solicitarse como mínimo tres presupuestos, salvo que exista una imposibilidad debidamente fundamentada.
Entre más de $6 millones y hasta $22 millones, será necesario realizar un concurso privado de precios.
Y cuando el monto supere los $22 millones, la contratación deberá realizarse mediante licitación pública.
La diferencia resulta especialmente significativa en operaciones de gran volumen.
Por ejemplo, una compra de $40 millones podría haberse concretado mediante contratación directa bajo el esquema propuesto originalmente por el Ejecutivo. Con la ordenanza aprobada por el Concejo, esa misma operación deberá atravesar un proceso de licitación pública.
“$45 millones era una suma muy abultada”
La presidenta del Concejo Municipal, Valeria Echeverri, explicó que el proyecto fue analizado por todos los integrantes del cuerpo y que se compararon los límites utilizados en otros municipios y comunas.
“Esta ordenanza fue trabajada por todo el Concejo, por todos los concejales. Hicimos la comparativa de lo que era el monto de compra directa de otras localidades con similar cantidad de habitantes a nosotros, con ciudades más grandes también como Rosario y Santa Fe”, señaló.
Según Echeverri, el análisis realizado no encontró en las localidades tomadas como referencia un límite de $45 millones para contrataciones directas.
“$45 millones era una suma para compra directa muy abultada”, afirmó.
La presidenta del cuerpo agregó que también mantuvieron conversaciones con concejales de otras ciudades para conocer distintos mecanismos de contratación antes de definir la nueva normativa.
Más presupuestos y mayor seguimiento
Otro de los cambios importantes está relacionado con los controles previos a una compra directa.
Mientras el Ejecutivo había propuesto pedir dos presupuestos para determinadas operaciones superiores a $30 millones, el Concejo estableció un requisito más exigente: tres presupuestos cuando la contratación supere los $4 millones.
Para Echeverri, la medida se vincula con la necesidad de contar con mayores herramientas de seguimiento sobre los gastos municipales.
En ese sentido, recordó que el Concejo ya había solicitado al Ejecutivo información periódica sobre la actualización de los límites de contratación.
La intención era conocer mensualmente cuáles eran los montos vigentes y poder evaluar cuándo resultaba necesario modificar nuevamente la normativa.
Según explicó la concejala, como esa información no llegaba de manera periódica, el cuerpo terminó impulsando una ordenanza específica para establecer ese mecanismo.
Una diferencia que ahora deberá administrar el Ejecutivo
La ordenanza sancionada no rechazó la necesidad de actualizar los valores de contratación. El punto de desacuerdo estuvo en hasta dónde debía llegar esa actualización y qué controles debían mantenerse para las operaciones de mayor monto.
El Ejecutivo buscaba llevar la contratación directa hasta $45 millones y reservar las licitaciones para operaciones superiores a $55 millones.
El Concejo fijó límites mucho más bajos: $6 millones para compras directas y $22 millones como punto de partida para las licitaciones públicas.
La diferencia no es solamente administrativa.
Detrás de esos números aparece una discusión de fondo sobre cómo se utilizan los recursos públicos, qué nivel de control debe ejercer el Concejo y cuánto margen necesita el Ejecutivo para resolver las necesidades cotidianas de la administración municipal.
Con el nuevo esquema, las compras de mayor valor tendrán que atravesar procedimientos más exigentes antes de concretarse.
Ahora será el Ejecutivo de Sauce Viejo el que deberá aplicar el nuevo régimen y demostrar, en la práctica, si los límites establecidos permiten mantener la agilidad de la gestión sin resignar los mecanismos de control que reclamó el Concejo.
Fuente: Santotomealdía