La localidad bonaerense de Ranchos rindió homenaje a José Luis Tata Brown al cumplirse 40 años del Mundial de México 1986, con la inauguración de un monumento que recuerda una de las imágenes más emblemáticas de la final ante Alemania.
La escultura muestra al exdefensor con el pulgar enganchado en la camiseta, el gesto que utilizó para sostener su hombro lesionado y continuar jugando el partido que consagró a la Selección argentina campeona del mundo.
Del acto participaron familiares, vecinos y autoridades locales. Durante la ceremonia, Florencia Brown, hija del exfutbolista, destacó el legado de humildad, esfuerzo y sacrificio que dejó su padre, y aseguró que nunca llegó a dimensionar la magnitud de aquella histórica conquista.
Con este reconocimiento, Ranchos recordó a uno de sus hijos más ilustres y mantuvo vivo el legado de un futbolista que quedó para siempre en la historia del fútbol argentino.
Fuente: InfoGEI