España concede la libertad condicional a un excoronel salvadoreño condenado por la masacre de jesuitas
El ex coronel salvadoreño y ex viceministro de Defensa, Inocente Montano, observa antes del inicio del juicio por su presunta participación en el asesinato de seis sacerdotes jesuitas
Inocente Montano, de 84 años, fue condenado por su responsabilidad en el asesinato de cinco sacerdotes jesuitas españoles durante la guerra civil de El Salvador. La Justicia española autorizó su excarcelación anticipada debido a una enfermedad irreversible.
Inocente Montano, de 84 años, fue condenado por su responsabilidad en el asesinato de cinco sacerdotes jesuitas españoles durante la guerra civil de El Salvador. La Justicia española autorizó su excarcelación anticipada debido a una enfermedad irreversible.
La Justicia española concedió la libertad condicional anticipada al excoronel salvadoreño Inocente Orlando Montano Morales, condenado por su responsabilidad en el asesinato de cinco sacerdotes jesuitas españoles ocurrido en El Salvador en 1989.
Montano, de 84 años, cumplía una condena impuesta por la Justicia española cuando la prisión donde se encontraba presentó un pedido para que pudiera acceder a la libertad condicional debido a su estado de salud. La medida fue finalmente autorizada ante el carácter irreversible de la enfermedad que padece.
El militar fue el primer integrante de las Fuerzas Armadas salvadoreñas en responder ante la Justicia española por la masacre de los jesuitas. En 2020 había sido condenado por su participación en los hechos, aunque la duración de la pena mencionada en las distintas etapas del proceso judicial varió respecto de la condena inicial.
RFI entrevistó a Jorge Agüero Lafora, quien fue abogado defensor de Montano, para conocer los argumentos que llevaron a solicitar su excarcelación.
Una decisión basada en razones humanitarias
Lafora explicó que la defensa había planteado anteriormente la posibilidad de suspender la prisión debido al deterioro de la salud de Montano y a su avanzada edad.
“Ya es una persona mayor y el Código Penal recoge la posibilidad de esa suspensión ordinaria de la pena”, señaló.
El abogado sostuvo que la legislación española contempla este tipo de situaciones cuando una persona condenada padece una enfermedad incurable y consideró que la decisión responde a razones vinculadas con la dignidad y la condición humana.
“Cuando la persona se encuentra en una situación en la que tiene una enfermedad incurable, lo lógico y normal, por razones de dignidad y humanidad, es esa aplicación”, afirmó.
La defensa también cuestionó durante el proceso la competencia de la Justicia española para juzgar los hechos ocurridos en El Salvador.
Según Lafora, el planteo estaba relacionado con la calificación jurídica de los asesinatos y con la figura del terrorismo, que permitió a los tribunales españoles intervenir en un caso ocurrido fuera de su territorio.
Una masacre durante la guerra civil salvadoreña
Los asesinatos ocurrieron en noviembre de 1989, durante la guerra civil de El Salvador. Entre las víctimas se encontraban cinco sacerdotes jesuitas españoles, quienes participaban en tareas de intermediación entre el Gobierno y la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en un intento por avanzar hacia una salida negociada del conflicto.
Montano fue considerado uno de los responsables intelectuales de la operación militar y posteriormente condenado por la Justicia española.
La masacre se convirtió en uno de los episodios más recordados de la guerra civil salvadoreña y durante décadas fue objeto de investigaciones y reclamos de justicia.
Ahora, mientras Montano accede a la libertad condicional por razones médicas, el caso continúa abierto en El Salvador. El expresidente Alfredo Cristiani, quien era comandante en jefe de las Fuerzas Armadas al momento de la masacre, y otros militares deberán afrontar próximamente un proceso judicial por estos hechos.
La decisión de la Justicia española vuelve así a poner en primer plano un episodio que marcó la historia reciente de El Salvador y que, más de tres décadas después, todavía continúa generando preguntas y reclamos en torno a la memoria y la justicia.