Después de años de espera, reclamos y atención en condiciones que estuvieron lejos de ser las ideales, el barrio Las Vegas vuelve a tener un Centro de Salud pensado y equipado para cumplir con esa función.
Este martes, a las 10, quedará formalmente inaugurado el renovado “Lisandro de la Torre”, una obra que representa mucho más que la recuperación de un edificio para los vecinos: significa también el cierre de una larga etapa de provisionalidad que afectó tanto a quienes necesitaban atención como a los trabajadores que sostuvieron el servicio durante años.
Una solución provisoria que duró años
La historia comenzó en 2017, cuando se licitó la ampliación y refacción integral del Centro de Salud. El proyecto contemplaba pasar de dos a cuatro consultorios y sumar espacios destinados a mejorar la atención primaria.
Mientras avanzaban los trabajos, el servicio fue trasladado temporalmente al Centro Comunitario ubicado en Seguí al 3500.
La mudanza, según explicaron posteriormente las trabajadoras, debía durar apenas unos meses.
Pero la obra quedó paralizada luego de que la empresa encargada de ejecutarla se presentara en quiebra.
Lo que había sido pensado como una solución transitoria terminó convirtiéndose durante años en la sede del Centro de Salud.
Y con el paso del tiempo, las dificultades comenzaron a acumularse.
Hacinamiento, problemas de servicios y reclamos
En diciembre de 2019, trabajadores del efector expusieron la situación ante el Concejo Municipal.
El equipo debía compartir un único consultorio y se habían registrado problemas con el suministro de agua, la climatización y las condiciones generales del espacio.
También existían dificultades para llegar al barrio durante los días de lluvia.
En enero de 2020, trabajadores, gremios y vecinos realizaron un abrazo simbólico para reclamar una solución.
La doctora María Teresa Carbonari advertía entonces que el espacio provisorio no permitía garantizar una atención de calidad.
Desde UPCN también señalaron problemas eléctricos que podían afectar la conservación de vacunas, falta de conectividad, inconvenientes con el agua y dificultades para utilizar los equipos de climatización.
A esas condiciones se sumaron posteriormente episodios de inseguridad. En septiembre de 2020, el gremio declaró el estado de alerta después de denunciar robos, daños, agresiones e intimidaciones contra integrantes del equipo sanitario.
A pesar de todo, el centro continuó funcionando y la atención nunca dejó de sostenerse en el barrio.
La reconstrucción llegó casi una década después
La solución definitiva comenzó a tomar forma nuevamente en septiembre de 2024, cuando el Gobierno provincial anunció una nueva licitación para recuperar el edificio original, que para entonces presentaba un importante deterioro y había sufrido vandalismo.
El proceso de contratación se concretó en febrero de 2025.
La intervención terminó transformándose prácticamente en una reconstrucción integral del establecimiento.
En mayo de este año, la Provincia informó que los trabajos estaban terminados, con una inversión superior a $632 millones.
El nuevo edificio fue diseñado para dejar atrás las limitaciones que durante años condicionaron la prestación del servicio.
Qué tendrá el nuevo Centro de Salud
El renovado establecimiento contará con:
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sala de espera y admisión;
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consultorios clínicos;
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consultorio odontológico;
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consultorio ginecológico;
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enfermería;
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farmacia;
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sanitarios;
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office;
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depósito para residuos patológicos;
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sala de máquinas.
También se realizaron mejoras en el exterior, con juegos infantiles, bicicleteros y un nuevo cerramiento perimetral.
La diferencia con aquel espacio comunitario utilizado durante años es significativa: ahora el barrio contará nuevamente con un establecimiento construido específicamente para brindar atención primaria.
Una inauguración que cierra una larga historia
La apertura de este martes tendrá, por lo tanto, un significado que excede el acto protocolar.
Para los vecinos de Las Vegas representa recuperar un servicio esencial en condiciones adecuadas. Para quienes trabajan allí, supone dejar atrás años de hacinamiento, dificultades edilicias y soluciones que originalmente habían sido pensadas como temporales.
Pero la inauguración también marca el comienzo de otro desafío.
Tener un edificio nuevo es un paso fundamental, pero no alcanza por sí solo para garantizar una buena atención sanitaria.
El verdadero resultado de esta inversión se medirá con el funcionamiento cotidiano del centro, la disponibilidad de profesionales, medicamentos e insumos, el mantenimiento de las instalaciones y la capacidad de responder a las necesidades de una comunidad que continúa creciendo.
Después de años de espera, Las Vegas recupera finalmente una casa propia para la salud.
Ahora comienza la etapa más importante: que esas nuevas instalaciones se traduzcan todos los días en mejor atención y mayor presencia sanitaria para los vecinos del barrio.
Fuente: Santotomealdía